Vivir sin motivación

Me pone triste ver gente que no es feliz con su vida. Me entra una sensación extraña en el cuerpo. Me rompe el corazón, porque pienso que esa persona algún día puedo ser yo. Tengo miedo, ese es el sentimiento. Vivo tan encerrada en mi cabeza que en cuanto veo este tipo de situaciones, son como un golpe de realidad para mí. No sé si es tristeza, enfado o miedo, o tal vez una mezcla de las tres lo que siento. Porque hay días que yo misma me considero infeliz, y otros en los que no podría estar más agradecida de haber nacido. Pero ver gente que lo pasa mal en silencio me destroza, sinceramente quiero hacer algo. ¿Pero como salvar a alguien si no sé ni salvarme a mi misma? No soy infeliz, pero no me siento en la cima, ni mucho menos. Es ese sentimiento de podría estar haciendo algo más y estoy aquí, viviendo día a día en piloto automático.

Tengo miedo, tengo ansiedad, hay tristeza en mí. No quiero crecer así. No quiero estar así AHORA. No quiero perder mi alma de niña y vivir como un adulto. No quiero tener que decir nunca la palabra PRIORIDADES. No quiero tener que ver lo que me gusta como un imposible. No quiero que me regalen colonias de adulta. Quiero que me compren viajes, instrumentos, entradas de conciertos, libros, dibujos, skates, acuarelas, micrófonos, ropa o algo loco que todos sepan que alucinaré al desenvolver el papel pero que al final de mis días conservaré como uno de los regalos más históricos de mi vida.

No quiero dejar de fantasear con la vida, de soñar despierta. Porque hace daño si dejas pasar los días y sigues en el mismo punto. Pero te llenan de combustible cuando luchas cada día; cuando sientes que estás haciendo bien las cosas; cuando te entra un cosquilleo que te indica que cada día estás más cerca de hacerlos realidad.

No quiero vivir como si fuera una obligación. No quiero estudiar, graduarme, casarme, tener hijos, trabajar, trabajar, jubilarme, ver las horas pasar y morir. Quiero vivir una vida B. No quiero seguir donde estoy. Quiero querer a los míos. Quiero dejar que me quieran. Quiero que me conozcan de verdad. Quiero gritarles cosas que ni ellos saben de mí. Quiero que sepan que me gustaría ser vegana; que soy una adolescente que le gustan los libros y temas de autoayuda; quiero que sepan que me interesa mucho el medio ambiente; que quiero hacer cosas bestias como tirarme con paracaídas; que no pienso en el día de mi graduación; que quiero ganar dinero para gastarlo en cosas que me hagan feliz; que mi meta en la vida es esforzarme por ser una mejor persona, por ser más abierta, por vivir con menos miedos, por desarrollar mis habilidades, por ser feliz con lo que hago. Quiero que sepan que yo también tengo pequeños problemas.

Quiero saber todo de ellos. Que me cuenten sus preocupaciones, que me cuenten sus sueños, que hagamos planes juntos, que SEAMOS UNA FAMILIA. Que no vea pasar los años y aún no sepa cuál es su regalo ideal o aquella cosa que siempre quiso. Que no quiero tener una pequeña noción de sus gustos, que quiero reírme, gastar bromas. Que sepan la música que escucho, y yo la suya. Hacerles saber que para lo que necesiten pueden contar conmigo, y que los quiero un montón a todos.

Que quiero viajar a lugares raros y que no me gusta la rutina. Que tengo miedo cuando no tengo nada que hacer. Que antes vivía pensando en el futuro, y que ahora no me preocupa; no le tengo miedo; simplemente lo acepto, dejo que se acerque; porque yo seré la que lo escriba.

Que quiero ser mil cosas y que las voy a conseguir todas. Que si quiero puedo. Qué la vida puede ir rápida o lenta, tu eres dueño del botón de rebobinado. Que quiero aprender de todo lo que se les dé bien; y quiero enseñarles todo lo que yo sepa hacer.

Que soy una persona más en este mundo, pero a la vez soy única, como ellos.

Que ya no quiero seguir caminando en la oscuridad. Que yo alumbraré mi propio camino, y si las cosas no me van bien; al menos habré caído siendo feliz CADA DÍA de mi vida. Porque me he dado cuenta de que el miedo es una parte fundamental del día. Que todos deberíamos experimentarlo una vez al día. Que te hace crecer, que rompe con la monotonía, que te da buenas historias y te hace vivir grandes experiencias.

No has de hacerlo por el dinero, simplemente porque te gusta. Tener en cuenta que NADA absolutamente NADA es para siempre. Que hay que ser abiertos y decirse todo al momento, porque a lo mejor no habrá otra oportunidad para hacerlo. Que llorar es sano. Que no hay que guardarse las cosas para uno mismo, que hay que soltarlo. Porque si no haces saber las cosas, da igual cuanta rabia te consuma, que arderás a solas. Que hay grandes ideas en el mundo. Que has de cogerlas, disfrutarlas, dar gracias a esa persona por haber aportado su granito de arena para hacer de este mundo un lugar mejor. Que hay otras vidas más allá de la tuya. Que no has de esperar al MOMENTO perfecto, porque JAMÁS serás perfecta. Que toda tu vida tendrás una OBLIGACIÓN que te atormente. Tú decides si verlo como un RETO o como una CARGA. Que la vida se mide en momentos. Si no creas nuevos en un día, estás perdiendo el tiempo.

Que la vida vale muchísimo.

No puedo ni imaginarme como será cuando esas personas vuelvan a su despacho, casa o habitación. Se sienten en la soledad de la sala y miren de frente a su ordenador. Y no hagan nada. Que ese “tengo mucho que hacer”, era una escusa. Que tal vez sea cierto. Pero en ese momento pierde la plenitud de su importancia. Que sentados dejen los segundos, los minutos pasar; que se limiten simplemente a EXISTIR. Que les invada el vacío y la angustia de no sentir NADA. De tener que trabajar/estudiar y no tener una motivación para hacerlo. De sentir como se revuelven su estómago al saber que mañana SE VUELVE A LA RUTINA. Porque es una mierda esa palabra. Porque alguien no puede ser feliz si hace TODOS los días lo mismo, obteniendo TODOS los días los MISMOS resultados.

Fue Einstein quien dijo la frase: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes“. La vida es algo más de levantarse, desayunar, trabajar, comer, trabajar, tiempo libre, cenar y dormir. Yo siento que hay algo más. Que cada día puede ser diferente. Que estudiar es también un trabajo. Que es cierto que yo no pago facturas, no tengo un empleo ni tengo que cuidar de una familia.

No pretendo que esto sea algo pesimista. Es simplemente lo que siento. Jamás querría con ello desanimar a nadie, más bien todo lo contrario. Que ya soy FELIZ. Que la felicidad como sabiamente es dicho, nace de uno mismo. Que hay que hacer cosas que te hagan feliz o porque sabes que a largo plazo lo harán.

Que la vida no se basa tanto en YO YO YO YO. Que a veces hacer cosas por otros es mucho mejor. Que es fácil hacer la vida de los demás mejor. Que los problemas no son siempre problemas cuando los dices en voz alta. Que de TODO SIEMPRE se sale. Que hay talento en el mundo. Que hay que estar bien informado para saber que ocurre fuera de tu burbuja. Entender porqué admiramos a las personas que toman caminos “inusuales”.

¿Porque nos pegamos posters de actores y cantantes? ¿Porque se hacen películas de grandes empresas como Facebook, boxeadores o pilotos de carreras? ¿Porque nos entusiasme hablar de libros y películas? Acaso ser cantante, emprendedor, atleta, director, guionista o escritor no son los trabajos más aterradores del mundo. La gente que sigue esos caminos ha de afrontar muchas clases de miedo:

-Miedo al qué dirán

-Miedo al fracaso

-Miedo a morir (de hambre o durante el empleo)

-Miedo a que mi futuro tenga que salir de mí y no venga dado por otros.

-Miedo a no ser suficientemente bueno

-Miedo a estar solo, a que no me entiendan, a que no me apoyen

Mucho miedo. Pero si atraviesas las diferentes fronteras, personalmente, creo que te conviertes en INVENCIBLE.

Recuerdo lo que hacía el protagonista de mi libro favorito “El nombre del viento”: Kvothe no se quedaba siempre en el mismo sitio. Cuando el lugar ya le había dado todo lo que le podía aportar, él cogía sus humildes pertenencias (básicamente la única cosa en el mundo que le hacía feliz y con la que gracias a ella había sobrevivido en todos los sentidos más de una vez; su laúd), y viajaba a otro lugar en la otra punta del mundo. Pero tenía una misión. Él desde luego era vengar a sus padres. Aunque hay que admitir que el chico se lo toma con calma.

Para mí hay lugares que ya se me quedan pequeños. Pero el miedo es esa frontera que hay que rebasar para CRECER. Y lo que siempre digo: ABRIR LA MENTE. A veces miramos las cosas desde una burbuja, y cuando salimos de ella, vemos todo con otra perspectiva. ¿Qué insignificante nos parece, verdad?

Hay que vivir a veces con locura. Dejar de ir sobre ruedas y perderse un poco. Dejar de hacer las cosas como debería ser y hacerlas como TÚ quieres que sean. Es todo una locura, pero ¿Por algo estamos vivos no? Si no ¿Por qué narices respiro? ¿Por qué he de sentirme miserable cada mañana al levantarme? ¿Por qué no puedo elegir ser feliz?

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Cómo ser dueño de tus miedos

Qué he aprendido sobre el miedo esta semana:

Lo primero. Que después de pasar lo peor, después de experimentar esa sensación de impotencia y nerviosismo, viene la calma. Lo Segundo, que nunca, y he dicho bien, NUNCA, sera peor de lo que te imaginas. Lo tercero, son momentos que marcan tu vida, y casi siempre, para bien. Da igual como de mal lo hayas pasado, o lo difícil que haya sido, la sensación de satisfacción, orgullo y felicidad no podrá arrebatártela nadie. Estos momentos se recuerdan de por vida y en el momento en que los experimentas te preguntas ¿qué estaba haciendo antes de ellos? Porque para mi, la vida son los momentos cuya suma crean el suceso de recuerdos que componen tu vida. Si no estás creando momentos… ¿Estás viviendo? Esta semana me he dado cuenta de que… NO. La vida es crecer, evolucionar, progresar. Estancarse en la zona de confort es igual a no estar existiendo. Como el Día de la Marmota, donde te levantas cada día de la cama, pero ocurre exactamente lo mismo que el día anterior. No tomas acción. Pero no tomar acción equivale ya a estar haciendo algo. A tomar cada día la decisión de NO HACER NADA, y seguir a delante. Por lo que, si no te atreves a salir de tu rutina y a hacer cosas DIFERENTES (ya no tienen porqué asustarte o ser completamente novedosas), entonces es como si de un disco rallado se tratase. Gira y vuelve a empezar, hasta que al fin alguien decide darle una buena sacudida o un golpe y este vuelve a progresar con normalidad.

Otra cosa que he aprendido. El miedo es ese momento de antes de actuar, pues cuando estás haciendo aquello que te aterra, estás tan concentrado en el momento, en hacerlo bien, que se te olvida escuchar a esa vocecita de tu cabeza que te dice que vas a caer, que no se te da bien, que se van a reír de ti… Y entonces, es cuando acabas. Cuando la tensión ya ha pasado. Cuando de pronto dices “lo he hecho”. Y no puedes evitar sonreír. Ya sea de satisfacción, de alivio ¡O qué demonios! ¡De felicidad!

Desde mi experiencia, el miedo paraliza. Pero eso no es lo peor, porque con un pequeño empujón de tu mente puedes reaccionar. Lo peor es que EL MIEDO PERSIGUE. Si hay algo que te aterra, que es inevitable que debes hacer para progresar en tu vida o carrera, la sensación de angustia y presión te perseguirán cada día, cada minuto. Realices la actividad que realices para evadirte, da igual que le des la espalda, este siempre estará a la vuelta de la próxima esquina. Pero lo malo no es que sientas angustia y temor continuos, que ya de por sí es bastante jodido. Lo terrible es que ese sentimiento embargará cada actividad que realices, impidiendo que disfrutes de las pequeñas cosas de la vida; evitando que puedas alegrarte por los logros de otros; impidiendo que te ilusiones por otras cosas, pues sientes que NO PUEDES PERMITÍRTELO, ya que hay otras cosas que deberías estar atendiendo en vez de esos asuntos que sabes que te producirán placer o felicidad. Es como una extraña sensación de culpa al fin y al cabo.

Esta te perseguirá el tiempo necesario: una semana; un mes; tal vez incluso un año, y si nos ponemos serios, más de uno. Pero tiene remedio. Sin embargo, te advierto que has de ser rápido, pues a cada día que pase, tu cabeza se irá convenciendo más de que NO ERES CAPAZ de hacer frente la situación, y puede que aprendas a convivir con esa fatídica sensación que he descrito ¡Pero eso es los que NO debes permitir! Nunca te conformes con el miedo. Nunca te acomodes dentro de tu zona de confort. Porque perderás el entusiasmo por perseguir y descubrir aquello que te está esperando fuera de ella.

Te advierto que el momento en que te pones en pie, y te decide a actuar, los miedos se van a volver extremadamente agresivos. Querrán que vuelvas a sentarte en tu cómoda butaca y no permitirán que salgas fuera a buscar cosas nuevas. El corazón se acelerará a mil. Las manos te sudarán. Te temblará la voz. Los nervios correrán por todas partes. Millones de pensamientos circularán fugazmente por tu mente. Y de pronto, te paralizarás y el tiempo pasará muyyy  lento. Pero no sufras. En cuanto te des cuenta de que es una ilusión, de que en realidad nada te está reteniendo. Serás capaz de CONTINUAR con la acción que tenías previsto realizar (tu mente la había comenzado pero tu cuerpo ha permanecido en su lugar, sin continuarla). Entonces actuar cada vez será más sencillo. La próxima vez que lo intentes despertarás antes, y la próxima aún más pronto. Hasta que consigas dominar ESE miedo.

No puedo afirmar que todos los miedos sean iguales, pero se manejan prácticamente todos de la misma manera, atendiendo según su complejidad.

He de advertirte que si estabas buscando una forma SENCILLA y RÁPIDA de vencerlos, no la encontrarás. Porque la bendición de tener miedos es el crecimiento que uno experimenta después de superarlos. Si los miedos fueran cosas fáciles, si se pudiera utilizar una técnica especial que nos volviera seguros y decididos al instante, entonces ¿Para que narices existirían los miedos? Todos seríamos capaces de todo y no existiría la procrastinación ni probablemente la depresión.

Por ello, cuanto más lo intentes, más sencillo será. Más familiarizado estarás con la sensación del miedo en su estado álgido, y lo que es más importante, más concienciado estarás de la importancia y la satisfacción personal que tienen vencerlos. Vencer miedos es esencial para vivir. Son los responsables de que dejes de vivir como si tus días fueran coches de carreras; fugaces, que se desvanecen y escapan en un abrir y cerrar de ojos. Consigues ser más consciente de tus días, porque los empiezas a medir en momentos importantes y ya no en HORAS. Y después de superar un miedo, como si de un sueño se tratase, comienzas a mirar dentro de ti para decidir CUÁL va a ser el siguiente objetivo.

 

Espero mucho que os haya gustado y os haya inspirado por coger esos miedos y ponerles al fin fecha de caducidad ❤

Comentad abajo cuales son esos miedos que queréis dejar atrás o cualquier consejo que os gustaría compartir para esta comunidad de VALIENTES ❤ ❤

Nos vemos en el próximo post.

El diario del tiempo

Pasamos tanto tiempo preguntándonos ¿cómo será el futuro? ¿qué hacíamos de pequeños o cómo eramos? que nos olvidamos de que todas esas preguntas ya están respondidas. Mañana seré mi yo del futuro, y hoy soy mi yo del pasado. Así que aprovecha el momento, conócete, haz cosas, sácate provecho, porque parece un cliché, pero el presente es un regalo.

Hoy, mientras miraba fotos viejas y algunas hojas de antiguos diarios me he dado cuenta de 2 cosas. La primera, mientras miraba los diarios, que a penas he cambiado nada. Y esto es positivo, porque tengo todavía los mismos sueños y metas, pero es negativo, porque sigo con los mismos miedos e inseguridades (a lo mejor un poco menos ahora, pero a lo que me refiero es que te surgen nuevos miedos, así que es como estar en las mismas). Por ello, un sentimiento de ¿tristeza? me ha embargado, pues han pasado 5 años desde que escribí esos propósitos en mi diario y aún no he cumplido ninguno. La segunda cosa que he aprendido ha sido mientras miraba álbumes de fotos de cuando era bebé, niña y adolescente. En todas me encontraba adorable (menos en las de la edad del pavo, pero eso no es de extrañar). En todas me veía natural, feliz y despreocupada. Pero no ha sido esto lo que me ha llamado la atención, pues cuando eres bebé a penas le das importancia a las fotos ni entiendes correctamente el concepto de posar. Lo que más me ha impactado ha sido el paso del tiempo, cómo algo que creías tan reciente sucedió hace 10 años, cómo tus padres han cambiado, cómo ya no están algunas personas de las fotografías, sea porque has perdido el contacto o porque desgraciadamente ya no se encuentran entre nosotros. Pero entonces caes en la cuenta. La mayoría de estas personas, SÍ que siguen en mi vida. Y entonces me ha entrado una especie de sensación nostálgica que no sé explicar exactamente. Pero me he sentido feliz. Algunas de esas personas, ya sean primos u otros familiares con los que tenías mucho contacto te das cuenta que a medida que os habéis hecho mayores, la relación se ha ido distanciando, pero siguen en tu vida. Y has compartido cosas con ellos, has compartido cosas con tus padres de bebé y puede que ahora habléis muy poco, pero ellos han estado siempre ahí, desde que naciste hasta ahora.

Parece que la vida era muy fácil por aquel entonces. Te ves de adolescente y piensas “aún no tienes ni idea de lo que es la vida”. ¿Pero, de verdad sabemos lo que es vivir ahora? ¿O solo nos hemos convertido en adultos con más responsabilidades y con más “problemas”? De veras “preocuparse” es vivir, porque yo creo que es la única diferencia que guardamos con nuestra niñez.

Lo que quiero decir es que, de todos esos pensamientos que he tenido mientras miraba los álbumes y leía las páginas de mis proyectos de “futuro”, me he dado cuenta de que podría haber sacado más partido al tiempo, a mí misma y haber pegado una patada en el culo a mis inseguridades. Por que es verdad, el tiempo te hace más sabio. Aprendes a dejar de dar importancia a ciertas cosas y abres tu mente a cosas nuevas. Pero ocupas tu cabeza día y noche con “problemas”. Al menos yo lo hago. Me da miedo cada día hacer cosas estúpidas y sé que hasta que no me enfrente a ellas, ahí seguirán.

Cuanto más pospones una cosa que te asusta, crees que estás haciendo lo mejor, que así te “proteges” del resultado catastrófico que está por venir, pero si es algo que has de hacer por narices, créeme, no te estás haciendo ningún favor. Tan solo obligas a esa vocecita en el fondo de tu mente a que te recuerde día a día que has de hacer dicha cosa y no desaparecerá hasta que no des un paso al frente.

En resumen, que esto se está alargando mucho. Cumple sueños y no te boicotees, por que quien sabe, tal vez dentro de 5 años sigas igual, o tal vez tu vida haya dado un cambio radical que no esperabas. La decisión es solo tuya.

Cel

🌹30 days challenge🌹

¡Hola de nuevo! Estoy muy entusiasmada de volver por aquí. Para inaugurar este blog me he propuesto un challenge muy sencillo que yo llamo “30 días de nuevos hábitos challenge” (lo sé, un poco largo el nombre😂). Enseguida os explicaré en que consisten, pero sencillamente quería un nuevo comienzo, reemplazar viejos hábitos por unos nuevos y sobre todo ir construyendo la base de mi nuevo estilo de vida. Sin enrollarme más aquí os dejo cuales van a ser los nuevos retos, además de aquellos que pienso abandonar:

1- Adiós a los animales🐱

No os asustéis por el título, no pienso acabar con la fauna ni nada por el estilo jajaja, sino todo lo contrario. Este es el inicio de mi proceso hacia el vegetarianismo. Si os preguntáis cómo he tomado esta decisión, sinceramente no ha sido sencillo. Digamos que inconscientemente y gracias a toda la información y educación que he recibido especialmente a través de Internet y las redes sociales (único lugar donde se habla abiertamente de esto), uno se da cuenta de que la alimentación basada en animales es casi tan perjudicial para el medio ambiente como para las personas. Y con ello no me refiero a que la proteína animal sea mala (aunque está claro que en exceso sí), pero echando un vistazo a la actualidad, la industria cárnica es una de las principales razones del cambio climático. Tenemos al pescado, que cada día llega a nuestro plato cargado de microplásticos🐟; también está el tema del mantenimiento de los animales, que cuesta muchísimo (gran consumo de agua, grano o vegetales); luego está la contaminación del metano; el maltrato y la matanza masiva animal; el desperdicio de millones de cadáveres en los supermercados; la malformación de los animales ante semejante vida (por no llamarla miserable); la deforestación; la extinción de especies…

Y es una lista muy larga la que sigue. Por ello, me dispongo a aportar mi granito de arena, y poco a poco ir ascendiendo hacia el veganismo🌱.

Está claro que no puedo realizar una transición radical y directa, pues vivo en una familia que todas las noches cena carne o pescado, pero sí que tengo poder a la hora de decidir qué como y en qué cantidad como. Por ello el plan es:

Disminuir las porciones de animales que consuma cuando sea inevitable hacerlo.

Sustituir el atún o el jamón en las ensaladas por el tofu.

Sustituir las hamburguesas de carne por veganas.

Por lo demás, yo no soy una gran fan de los embutidos o los fiambres, por lo que respectos a mis meriendas o desayunos, está todo controlado (suelo tomar fruta, cereales o frutos secos).

2- Vencer un miedo cada día 👻

No me considero una persona cobarde, pero si que es cierto que ante algunas situaciones la ansiedad y la preocupación me sobrepasan. Mis principales miedos están especialmente relacionados con las interacciones sociales ante mucha gente, ya sea participar en clase, hacer una entrevista a alguien desconocido (estudio periodismo, por si no lo había dicho), realizar una exposición oral, dar un discurso en público, tener una entrevista de trabajo, realizar una llamada telefónica importante, mandar un email importante, hacer el ridículo en público, hablar ante una cámara (como si fuera ante miles de personas) etc.

Todo aquello que me saque de mi zona de confort y me exponga ante muchísimas personas me pone muy nerviosa (aunque con el tiempo lo he aprendido a disimular bastante bien). Es cierto que jamás daré una charla sintiéndome con la misma tranquilidad que con la que veo la tele por ejemplo (que mala comparación jaja😂), pero está en mi mano aprender a sentirme más segura, cómoda y relajada ante semejantes situaciones. Como se dice, cuanto más lo practiques, más fácil será la siguiente vez, y ese es mi objetivo.

Por ello, quiero acostumbrarme a sentir la adrenalina todos los días. Poder llegar al final del día y felicitarme por lo valiente que haya sido. Puede que haya ido fatal o no cómo pretendías, pero te aseguro que siempre, siempre, siempre te enorgulleces de haberlo intentado.

3- Gratitud y logros💪

Quiero agradecer todos los días las cosas buenas que me ocurran, y todas aquellas metas que consiga alcanzar. En este punto también entra agradecer todo lo bueno que tengo y apreciarlo día a día. La práctica de la gratitud es muy valiosa a la hora de desarrollar una actitud positiva y una forma de ver el mundo mucho más optimista. Aprender a ver el lado bueno de las cosas ayuda a la toma de decisiones y a evitar estresarse ante situaciones que percibimos como “negativas”, pues nos acostumbraremos a mirar antes los pros que los contras. Además, anotar los pequeños logros del día te ayuda a construir más seguridad en uno mismo. Nos damos cuenta de los avances que realizamos y de que somos capaces de conseguir nuestras metas.

4- Un mes de deporte⚽

Pretendo realizar ejercicio todos los días durante un mes. Está claro que el cuerpo necesita descansar, por lo que durante los fines de semana, dicho ejercicio será de baja intensidad (dar un paseo o realizar una tabla sencilla de ejercicios en casa). El horario es el siguiente.

-L: 20:00 – 22:00 Ballet

-M: 20:00- 21:00 Natación

X: 20:00-22:00 Ballet

-J: 19:30-21:30 Spinning y Yoga/Defensa personal

-V: 9:30 Tabla de ejercicios

-S: Running

-D: Tabla de ejercicios

Estos son los retos. Tengo en mente comenzar uno de 30 días de lectura, pero prefiero no saturarme, ya que el ejercicio, los miedos y el vegetarianismo confieso que van a ser retos duros de cumplir.

Si quieres ver mis progresos en directo te recomiendo que te pases por mi instagram: @celine.phoebe

¡Nos vemos muy pronto!

Cel💚

🌻Un nuevo comienzo🌻

Nunca es tarde para empezar de cero. En mi caso, para rehacer mi vida. Me llamo Celine, tengo 19 años y vivo en España. Llevo mucho tiempo dándole vueltas a la cabeza a este proyecto, que sencillamente se va a basar en cómo voy a cambiar mi vida de pies a cabeza mientras recopilo todo mi progreso en este blog.

Para comenzar, os hablaré un poco sobre mi. Me considero de esas personas soñadoras que creen que si te esfuerzas mucho por lo que deseas, finalmente lo consigues. A mi pesar, soy realmente ambiciosa, por lo que deduciréis que mis metas no van a ser fáciles, sin embargo, he decidido dejar de quedarme de brazos cruzados y dar un paso hacia delante.

Si alguien me preguntara cómo he llegado ha decidir realizar un cambio tan drástico en mi vida, aquí tiene la respuesta: lo hago porque sé que puede hacerlo mejor; porque deseo empezar a vivir MI vida y porque quiero hacerme un regalo a mi misma.

Algunos de los cambios que voy a realizar son principalmente, mi alimentación (veganisno), mi rutina de ejercicio, llevar una vida más sostenible, perfeccionar mi vena artística (pintura, escritura, danza y música) y llevar una mejor relación conmigo misma (autoestima, seguridad, meditación y autoconocimiento).

He de confesar que esto no va a ser nada fácil, pero estoy muy ilusionada y tengo muchísimas ganas por este proyecto, además, presiento que esta vez va a ser definitiva.

En un principio, se trata de construir unos nuevos hábitos para consolidar una nueva rutina y no ningún tipo de dieta o challenge pasajero.

Así que si te interesa ver cómo sale esto, te invito a acompañarme en este emocionante viaje 🐝.

Cel💚